Besos










¡Que ya queda menos! Y aprovechando todo el tiempo que puedo pasar con el bichito, que cada día está más brutito. A ver si empieza a decir alguna palabra para entendernos, porque de momento todo lo que quiere lo pide a gritos (ehhhhh) o dándote la mano y llevándote hasta dónde quiere. Sabe que en la barriga hay algo, que su mamá llama bebé, no sabrá lo que será el bebé... pero ya se enterará... jejeje. Y cuando le pregunto, me levanta la camiseta y me da cada pellizco en la barriga. ¡Pobre Rubén! Esperemos que cuando esté fuera el hermano le de muestras de cariño más tranquilas.